sábado, 28 de marzo de 2009

Viaje a San Francisco

Aquí estamos de nuevo para explicar nuestra historia Americana, las últimas semanas estuvimos muy atareados y no tuvimos mucho tiempo de escribir, pero ya retomamos las memorias. Son ya 3 meses los que llevamos por estas tierras, la semana pasada terminé el primer curso de ingles (de los tres que tengo que hacer) con lo que estuve de exámenes finales y Cristina sigue liada con sus experimentos. Por aquí cambiamos la hora hace ya tres semanas, con lo que anochece ya sobre las 19:00 mas o menos.

Esta semana he tenido vacaciones, tenemos una semana entre cursos y decidimos hacer la tan deseada escapada a San Francisco en 4 días. Decidimos ir en coche ya que por el camino queríamos hacer una de las rutas mas visitadas en California, la carretera panorámica 1, esta ruta va bordeando la costa durante unos 200 kilómetros por una zona virgen en donde los leones marinos campan a sus anchas, pero decidimos hacerla a la vuelta.

A la ida, decidimos ir por la autopista del interior (que es mas rápida) para realizar los 750km que separan Riverside de San Francisco, que con las velocidades que hay por aquí se hacen eternos, en autopista la velocidad máxima son 70 millas (unos 110 km/h) aunque hay tramos en que baja a 65, que con las rectas tan y tan largas que hay por aquí parece que no te muevas, jejejeje.

Antes de coger esta autopista tuvimos que atravesar Los Angeles, que como no, siempre tiene atascos, sea día laboral, festivo, de noche, de día, esta ciudad es famosa por sus atascos. Tras salir ya del cacao comienzas a ver el verdadero país de los EEUU un territorio tan grande que nunca llegas a ser consciente del verdadero tamaño que tiene esto, millas y millas de campo de cultivo, entre viña (la primera vez que veíamos por aquí) y unos árboles que creímos que serían nogales, ya que California en un principio es famosa por sus nueces, aunque hasta ahora no habíamos visto por ningún sitio.

Al irte acercando a San Francisco te vas dando cuenta de que el paisaje va cambiando, dejas de ver la tierra seca y arenosa del sur para comenzar a ver los prados de hierba verde, es como si en España vas de Andalucía a Asturias, señal de que por aquí debe llover mas. La bahía de San Francisco es conocida por su niebla persistente y el frío, de modo que el primer día de llegada no iba a ser menos, a pocas millas de llegar se puso el cielo negro y comenzó a llover y a formarse un poco de niebla, ya que la previsión para el día siguiente era de lluvia, que le íbamos a hacer, pero yo nunca me creo a los hombres del tiempo, será que no falla el de la TV3 y aquí encima se atreven a hacer la previsión para 9 días, como si eso fuera muy fiable. Para esa noche habiamos cogido un hotel cerca del aeropuerto ( a las afueras ) ya que llegando tarde no era plan de meternos en la gran urbe sin GPS, jejejeje.
Al llegar vimos que en la zona se encuentra el tan famosos “Silicon Valley” en donde están ubicadas las mas famosas empresas dedicadas a la informática, un conjunto de empresas y urbanizaciones de lujo rodeadas de autopistas, modo de vida a la Americana.

A la mañana siguiente nos despertamos con mucho viento, lo que había echo que la previsión del tiempo cambiara completamente, el cielo estaba completamente azul, de modo que era un buen día para hacer turismo, comenzamos a adentrarnos en esa ciudad que tantas y tantas veces habíamos visto en películas, la ciudad en si es una acumulación de colinas a la orilla de la bahía lo que la circulación es un sube-baja continuo, con esas tan famosas calles empinadas que tiene la ciudad llenas de tranvias, era domingo, supongo que por eso la circulación era muy escasa y llegamos hasta la zona portuaria sin mucha complicación. Desde allí pudimos observar dos de los símbolos de la ciudad, el tan famoso Goleen Gate Bridge y la no menos conocida isla de Alcatraz. Decidimos acercarnos mas al puente y por el camino fuimos viendo que es una ciudad con muchos espacios naturales, de modo que en ningún momento tienes la sensación de estar metido en una macro ciudad Americana.
Allí en el puente vimos los primeros turistas, caminamos un rato por el, el puente tiene tres carriles por banda para los coches y una acera con carril bici para poder cruzar, eso si, para los coches tiene un peaje solo en sentido de entrada a la ciudad (para los que entran por el norte), el cable con el que lo construyeron es impresionante, echo de miles de cables de acero.

Tras ver esto fuimos bordeando la costa hasta llegar a la playa de San Francisco, una playa enorme, pero no estaba el día para bañarse, jejeje, a pesar que lucia el sol, el viento venía que parecía de Alaska, muy frío. Mas tarde, nos fuimos a dar una vuelta por el parque mas grande de la ciudad, el “Goleen Gate Park”, millas y millas de zonas verdes en donde la gente pasea, corre o va en bici, aquí se pueden ver a los padres corriendo con el carrito del niño y todo, jejejeje, una estampa muy Americana.

Ese día teníamos el hotel en el centro, de modo que tras instalarnos decidimos ir a comer a la zona del muelle mas famoso de SF el “Pier 39” (como le llaman aquí) en donde nos comimos una hamburguesa con sus patatas y la coca cola, para meternos un poco en su cultura, claro, probamos una cadena muy famosa aquí en California “In & Out” y bueno, a pesar de que una profesora nos lo recomendó por la salsa que ponían, nada del otro mundo, para mi una típica salsa de cocktail, pero bueno, estos son unos fans de las salsas. Tras esta incursión en la cultura Americana, seguimos inspeccionando el lugar, aquí esta la famosa fábrica de chocolate Ghirardeli (famosa sola aquí, claro, jejeje) en la que miles de turistas van a probar sus variedades en la cafetería. Como no, la zona estaba repleta de tiendas de souvenirs y sobretodo de chiringuitos de “Seafood” que lo mas típico de aquí es el centollo, puedes ver como los hierven en ollas gigantes y luego, el centollo te lo sirven en el restaurante pagando una suculenta suma de dinero o sino puedes probar la sopa de almeja que le llaman, llegamos a la conclusión que era una simple salsa bechamel echa con el caldo de haber hervido el centollo y te la ponen dentro de un panecillo, sisi, de un panecillo al cual le hacen un agujero por arriba, te lo ponen en una bandejita de carton y ale, a comértelo por la calle.
Lo mas famoso de este muelle es la zona en que vienen los leones marinos a echarse la siesta, ya ver alli a miles de turistas intentando capturar una instantánea de los animalillos durmiendo, se ve que vienen mucho a la bahía porque la salinidad en la misma es muy alta y esto hace que los tiburones no puedan entrar en ella de modo que aquí se encuentran a salvo.

Tras esta visita, fuimos para terminar el día a la calle mas famosa de SF, Lombard Street, famosa por ser la calle mas sinuosa del mundo, debido a la pendiente que tiene, debieron hacerle ocho curvas para que pudieran acceder los vehículos, estas curvas son tan cerradas que los coches solo pueden ir a 8 km/h.

Al día siguiente nos fuimos a Chinatown, es considerada una de las barriadas mas grandes junto con la que hay en Nueva York, es como meterte en otra ciudad, cambia la estructura de lo que es una ciudad Americana, aquí si que ves tiendas una al lado de la otra y edificios de mas de dos plantas, ese día estaba todo abierto y pudimos ver un mercado chino en todo su esplendor, aquí puedes encontrar lo que quieras para preparar comida china, nos llamaron la atención algunas verduras que no conocíamos, los patos laqueados colgados de algunos escaparates y sobretodo como una señora compraba ranas enteras que no tenían un aspecto muy apetitoso, jejeje. Aquí también hay muchas tiendas de electrónica en las que se lleva mucho el regateo.
Tras esta incursión en la cultura china, nos metimos en el distrito financiero, aquí la ciudad cambia, es como si estuvieras en medio de otra ciudad, todo son rascacielos a cual mas alto. Esa tarde, después de la correspondiente hamburguesa estuvimos viendo las calles de tiendas mas populares de SF.

Al día siguiente nos cogimos la carretera de la costa, tras soportar un poco las caravanas de salida de San Francisco, recorrer esta carretera es muy curioso, no te imaginas que en una distancia tan grande entre Los Ángeles y Nueva York no haya nada, pero eso así, son todo parques naturales uno al lado del otro de modo que la zona esta protegida, es como nuestra carretera del Garraf pero bastante mas larga. Fuimos parando para hacer unas cuantas fotos y alguna pequeña caminata, en la ruta también se pueden observas muchos leones marinos que están tumbados en las playas de la ruta, aunque la mayor parte de la zona son acantilados, este día entre la distancia y las veces que fuimos parando llegamos hacia las 11 de la noche a casa, pero bueno, valió la pena el viaje.

Ahora ya afrontamos el cuarto mes de estancia, la semana que viene empiezo el segundo curso y Cristina sigue con lo suyo, ya seguiremos contando cosas curiosas de este país y a la gente que vamos conociendo.

Saludos
Javi y Cristina

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